
Cerca de dos décadas de trabajo comunitario respaldan la labor de las juntas de vigilancia rural intercomunal de Pitrufquén, Freire, Gorbea y Toltén, organizaciones que colaboran en la prevención de delitos y la coordinación con carabineros en distintos sectores de la región. Sin embargo, sus dirigentes advierten que el trabajo voluntario que realizan necesita mayor reconocimiento y apoyo institucional.
Así lo manifestó Exequiel Vergara Catrián, presidente intercomunal de estas organizaciones, tras una entrevista con Noticias del Sur luego del décimo quinto seminario de juntas de vigilancia rural, encuentro que reunió a dirigentes y representantes vinculados a la seguridad en la comuna de Toltén.
El dirigente recordó que estas agrupaciones surgieron a partir de la necesidad de las propias comunidades de proteger sus territorios, especialmente frente a los robos y otras situaciones que afectaban a los sectores rurales. La experiencia comenzó en comunidades de Freire y, con el tiempo, se extendió a otras comunas, fortaleciendo la colaboración con carabineros.
“Nosotros queríamos un desarrollo a corto, mediano y largo plazo, y dentro de esto queríamos seguridad”, señaló Vergara, quien valoró el crecimiento de las organizaciones y la preparación que han recibido para actuar de manera coordinada ante distintos hechos.
Reclaman mayor presencia de las autoridades
Uno de los principales planteamientos del dirigente fue la necesidad de fortalecer el vínculo con las instituciones públicas, facilitar el acceso a información para postular a recursos estatales y generar espacios de trabajo directo con las autoridades responsables de las políticas de seguridad.
Vergara indicó que en La Araucanía existen más de 537 juntas de vigilancia, cuyos integrantes desarrollan sus funciones sin remuneración. En ese contexto, manifestó su decepción por la escasa presencia de autoridades en el seminario realizado en Toltén, donde, según indicó, no participaron alcaldes y solo asistieron dos concejales de la comuna anfitriona.
Para el dirigente, esta situación refleja la distancia que, a su juicio, se ha instalado entre las autoridades y quienes trabajan directamente en los territorios, muchas veces sin recursos y únicamente por compromiso con sus comunidades.
“Llevamos 20 años y los dirigentes dicen que nos estamos desanimando, porque ya no nos están tomando en cuenta”, expresó Vergara, quien recordó que en encuentros anteriores habían participado autoridades locales, regionales, incluso representantes del gobierno, que permanecían durante las jornadas de trabajo.
El presidente intercomunal cuestionó que, pese a la importancia que tiene la seguridad en el debate público, las organizaciones rurales no siempre encuentren espacios de escucha y colaboración. En esa línea, insistió en que no basta con evaluar la seguridad desde las oficinas, sino que es necesario conocer las dificultades que enfrentan las comunidades y respaldar a quienes colaboran diariamente en la prevención.
“Lo que planteamos es: ¿existe voluntad? Si existe voluntad, bueno, venga al terreno”, sostuvo, haciendo un llamado a retomar las reuniones con las juntas de vigilancia y a generar oportunidades concretas para fortalecer su labor.
Prevención de delitos e incendios
Vergara también advirtió sobre la importancia de reforzar la coordinación preventiva ante la próxima temporada de incendios forestales. En este ámbito, sostuvo que las organizaciones pueden aportar con sus radios, vehículos -en los sectores donde disponen de ellos- y conocimiento de los caminos rurales, información que puede facilitar el desplazamiento de los equipos de emergencia.
El dirigente enfatizó que las juntas de vigilancia no buscan reemplazar las funciones de las policías ni de otros organismos de emergencia, sino colaborar mediante la entrega oportuna de información y el conocimiento que mantienen de sus respectivos territorios.
“Nosotros somos simplemente ayudantes, cooperadores; nosotros informamos para que carabineros proceda”, aclaró.
Finalmente, reiteró la necesidad de que las autoridades retomen un trabajo más cercano con estas organizaciones, considerando que su aporte se sostiene principalmente en el compromiso y la vocación de sus integrantes. Asimismo, manifestó su esperanza de concretar una reunión con el ministro de seguridad pública para exponer las necesidades de las juntas y buscar mecanismos de colaboración.
El encuentro en Toltén volvió a poner sobre la mesa los desafíos de estas agrupaciones, que buscan mantener y fortalecer la coordinación comunitaria para contribuir a la seguridad de los sectores rurales, pero que también esperan mayor reconocimiento y respaldo de las instituciones a las que solicitan apoyo.




























