
El artista y conferencista chileno Esteban Celis se ha convertido en una de las figuras que impulsa en el país el denominado arte cyborg, una corriente que busca fusionar el cuerpo humano con la tecnología para expandir la percepción sensorial y abrir nuevas posibilidades de creación artística.
Vinculado a la Cyborg Foundation, Celis ha centrado su trabajo en la incorporación de dispositivos tecnológicos al cuerpo como una forma de experimentar y expresar nuevas formas de arte.
Residente entre Isla de Maipo y Santiago, el artista define el arte cyborg como la creación e integración de nuevos sentidos cibernéticos que permitan a las personas percibir el entorno de maneras distintas. Su propuesta se diferencia del transhumanismo tradicional, ya que no busca la superioridad tecnológica ni la inmortalidad, sino una conexión más profunda con la naturaleza y el entorno.
Implantes que amplían la percepción
Como parte de su exploración artística, Celis ha incorporado a su cuerpo diversos dispositivos desarrollados mediante biohacking de bajo costo y código abierto.
Uno de ellos es Locate Sense, instalado en su cabeza, que le permite percibir el campo magnético terrestre. En su primera versión el dispositivo funcionaba a través de vibraciones, mientras que actualmente trabaja en una versión 2.0 que traducirá el magnetismo en sonido mediante conducción ósea.
También cuenta con un bioimán implantado en su mano, el cual le permite detectar campos magnéticos de objetos cotidianos —como sensores de seguridad o microondas— a través de sensaciones de vibración y hormigueo.
A esto se suma un chip instalado en su mano izquierda que almacena información personal y permite generar ambientación sonora en sus obras de videoarte mediante tecnología de contacto.
A través de estas intervenciones, Celis busca ampliar los límites de la percepción humana y explorar nuevas formas de relación entre el cuerpo, la tecnología y el arte contemporáneo






























