
Detectives de unidades especializadas y territoriales de la Prefectura Provincial Cautín y Malleco de la PDI, detuvieron durante esta semana un total de 34 personas mayores de edad, que mantenían órdenes de aprehensión vigentes por los delitos de hurto simple, robo con violencia, daños simples, robo con intimidación, robo en bienes nacionales de uso público, atentado y desacato contra la autoridad, robo de vehículo motorizado, apropiación indebida, posesión de fuegos artificiales, homicidio simple en calidad de frustrado, abuso sexual, conducción en estado de ebriedad, infracción a la Ley de alcoholes, infracción a la Ley 20.000 de drogas, amenazas simples contra personas y propiedad, violación de mayor de 14 años, lesiones leves y adeudar pensiones alimenticias.
Todos ellos eran requeridos por los diversos Juzgados de Garantía, Familia, Letras y Policial Local de la Región de La Araucanía.
Lo anterior, se da en el marco de un despliegue policial de oficiales policiales de las Brigadas de Investigación Criminal Temuco, Villarrica, Pitrufquén, Angol, Traiguén, Victoria, Lautaro y las Brigadas Investigadoras de Delitos Sexuales, Económicos, Homicidios, Robos y el Departamento de Migraciones y Policía Internacional, que tiene por objetivo dar cumplimiento a diversas órdenes de detención emanadas de los juzgados anteriormente mencionados, enfocado en la localización y captura de personas con requerimientos judiciales pendientes. Para ello, se realizaron diversas diligencias investigativas, de análisis criminal e inteligencia policial en sectores utilizados como posibles refugios de estos involucrados.
Gracias a este accionar, se logró la detención de estas personas, en su mayoría hombres. En relación a los doce arrestos por deuda de pensiones alimenticias, cada uno de ellos con diferentes montos adeudados, arrojaron la suma total de 44 millones de pesos.
Los aprehendidos a sabiendas que eran requeridos por las policías y los respectivos juzgados evitaban permanecer por largos periodos de tiempo en ciertos inmuebles de familiares y amigos, los que les proporcionaban refugio y los ayudaban a mantenerse fuera del radar de búsqueda, sin embargo, a pesar de las dificultades en su ubicación, la Policía de Investigaciones de Chile logró dar con su paradero y ponerlos a disposición de los tribunales que solicitaron su requerimiento.