
En el marco de la conmemoración de los Cuidados Paliativos, el equipo del CESFAM de Pitrufquén realizó una actividad destinada a visibilizar esta importante labor y, especialmente, a compartir con las familias que han formado parte de este proceso.
La jornada también tuvo un espacio para recordar a los pacientes que fallecieron durante el camino, con un minuto de silencio en su memoria, además de testimonios de familias que quisieron compartir su experiencia y agradecer el acompañamiento recibido.
La doctora Fernanda Carrasco, médico del programa de Cuidados Paliativos del CESFAM de Pitrufquén, explicó que esta conmemoración busca acercar a la comunidad al verdadero sentido de esta atención.
“Nosotros somos un programa que nos encargamos de hacer un acompañamiento a los pacientes que están con enfermedades terminales. Hacemos visitas domiciliarias y vamos viendo qué patologías tienen, qué enfermedades y cómo podemos ayudarlos”, señaló.
Un equipo que llega hasta los hogares
El programa cuenta con un equipo multidisciplinario integrado por dos médicos, enfermera, TENS, terapeuta ocupacional, kinesiólogo y nutricionista, además del apoyo de un psicólogo. Todos ellos trabajan coordinadamente para entregar una atención integral a los pacientes en sus propios hogares.
Actualmente, el programa mantiene 51 pacientes ingresados, registrando además un promedio aproximado de cinco nuevos ingresos cada mes.
Para la doctora Carrasco, se trata de un trabajo que trasciende lo estrictamente profesional y que genera un vínculo especial con las personas y sus familias. “Ha sido súper satisfactorio poder ayudar a la gente. Todo el equipo siempre está muy comprometido”, expresó.
Porque el paciente nunca está solo
Uno de los aspectos fundamentales de los Cuidados Paliativos es comprender que detrás de cada paciente existe una familia que también necesita apoyo.
Por ello, el trabajo del equipo no termina en la atención médica. También se acompaña a los cuidadores, se realizan talleres, se coordinan controles de salud cuando es necesario y se entrega orientación durante todo el proceso.
Pero incluso después del fallecimiento, el acompañamiento continúa.
El programa contempla también apoyo durante el duelo, entendiendo que la pérdida de un ser querido no significa el término inmediato de las necesidades emocionales de quienes permanecen.
“Nosotros también nos encargamos de dar apoyo a los cuidadores. Tenemos talleres acá en el CESFAM y, además, hacemos acompañamiento de duelo. Después del fallecimiento del paciente igual los acompañamos”, explicó la profesional.
Así, la jornada vivida en Pitrufquén no solo permitió hablar de una prestación de salud, sino también de algo profundamente humano; la importancia de que nadie tenga que atravesar solo una enfermedad avanzada, ni que una familia tenga que enfrentar sola el dolor de una despedida.
En cada visita domiciliaria, en cada conversación y en cada gesto de apoyo, el equipo de Cuidados Paliativos busca entregar alivio, dignidad y compañía, recordando que cuidar también significa estar presente cuando más se necesita.































