
Por primera vez en 93 años, la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) trasladará de Santiago hacia el sur, la formación de los agentes policiales, soporte humano fundamental en la estructura operativa, de quienes prestan un apoyo permanente y de calidad a la labor investigativa que desarrolla el detective.
Desde febrero de 2027, el Cecapro -reconocido como Centro de Formación Técnica en 2024- funcionará en Talcahuano, región del Biobío. El objetivo: descentralizar, disminuir la deserción y formar profesionales conectados con el territorio.
El nuevo edificio, emplazado en un terreno de 3.450 m2 y con 2.781 m2 construidos en 3 niveles, fue entregado en comodato por la Ilustre Municipalidad de la ciudad. Contará con tecnología de punta para responder a una criminalidad que, según la institución, «muta y no respeta fronteras».
Una decisión académica y estratégica
«Ser reconocido como centro de formación técnica nos exige excelencia y aseguramiento de la calidad. Para cumplir con ese estándar necesitamos infraestructura propia, aulas, simuladores y tecnología que nos permita formar a los agentes policiales que Chile hoy exige y necesita», explica el subprefecto Rodrigo Zamora, director de este centro de formación institucional.
Para el oficial, el traslado responde a una política institucional. «Descentralizar la formación es una decisión académica y estratégica. Nos permite acercar oportunidades, asegurar la continuidad de los procesos formativos y entregar una educación conectada con los territorios. Ese es el estándar que como institución debemos garantizar a las familias y postulantes», afirma el subprefecto.
La meta es clara: lograr el ingreso de 250 postulantes aceptados a febrero de 2027, según lo que establece la Ley 21.731, la que incrementa progresivamente la dotación de la PDI, respecto a este escalafón.
Región del Biobío: el nuevo polo formativo de la PDI
El proyecto se sostiene en tres ejes. El primero es generar la formación de los futuros agentes, no en Santiago, sino ahora descentralizar este proceso formativo en regiones, a partir de un trabajo colaborativo que ha desarrollado la institución con actores, gubernamentales, municipales y locales.
El segundo es garantizar infraestructura. Hoy Cecapro entrega el título de Técnico de Nivel Superior en Labores Investigativas y Control Migratorio. Su malla es 46% práctica con un 23% correspondiente a Operaciones Policiales y otro 23% dedicada a Control Migratorio y Sitio del Suceso.
El tercer eje es la tecnología. El nuevo complejo contará con simuladores de conducción avanzada para entrenar persecuciones nocturnas y recrear condiciones extremas de manejo. También los Agentes Policiales Estudiantes podrán utilizar simuladores de «sitio del suceso» para analizar casos policiales de alta complejidad, así como, simuladores de «control migratorio» idénticos a los que se usan en aeropuertos y pasos fronterizos.
«El nuevo simulador de conducción permite al estudiante equivocarse, aprender y repetir sin poner en riesgo a nadie. Esa es la calidad pedagógica a la que apuntamos», explica Zamora.
«Disponer de tecnología de punta nos asegura un proceso formativo de calidad, entendiendo que el futuro agente policial debe entregar apoyo permanente a la investigación policial», agrega.
Formación b-learning y especialización
La carrera dura dos años. El primero es en régimen de internado. El segundo se cursa en modalidad b-learning y con prácticas profesionales en unidades operativas de todo el país.
Esa formación busca preparar a los futuros agentes para desempeñarse en áreas estratégicas como control migratorio, reacción táctica, protección de personas importantes, brigada canina o Brigadas de Investigación Criminal, entre otras.
«Nunca hay que dejar de soñar»: el rostro de la descentralización
Junto con la infraestructura, la PDI busca aumentar la postulación femenina, que hoy alcanza el 35%. «Las mujeres no solo cumplen un rol. Son parte fundamental de un equipo de trabajo en la PDI», sostiene Zamora.
Testimonios como el de Valentina Jaque (30), quien se desempeña actualmente como piloto de avión en la Brigada Aeropolicial, confirman esta premisa. “Encontré una institución donde el compromiso, el servicio público y el trabajo en equipo es real”, confiesa.
Los agentes policiales en esta brigada cumplen un rol fundamental en el apoyo a las operaciones aéreas. Entre sus principales funciones está desempeñarse como mecánicos aeronáuticos, tanto de helicópteros como de aviones, ambiente propicio para que Valentina pudiera cumplir uno de sus grandes anhelos.
«Lo que más me motiva es haber podido unir dos vocaciones: la aviación y el servicio policial. Hay que trabajar con dedicación, aprovechar cada aprendizaje y nunca dejar de soñar», dice.
Otro agente policial que cumple una labor de apoyo en operaciones policiales de alta complejidad es Javier Escobar (26), quien hoy se desempeña como integrante de la Brigada de Reacción Táctica Metropolitana en Santiago (BRTM).
Para Javier el impacto concreto del trabajo que realiza es una de sus principales motivaciones. “Detrás de cada procedimiento hay familias, víctimas y ciudadanos que esperan una respuesta profesional y oportuna”, revela este operador táctico que se ha especializado en descenso vertical, técnica que se emplea, por ejemplo, en situaciones de catástrofe o desastres naturales.
Otra área muy importante de apoyo a la labor policial y que cumple un agente policial es en la Brigada de Adiestramiento Canino, donde la relación que se forja de dedicación, entrenamiento y confianza es fundamental. “Se forma un vínculo muy especial, porque el éxito del trabajo depende del binomio entre el guía y su perro”, ejemplifica Marcela Inostroza (27), agente policial quien se desempeña en la Brigada de Adiestramiento Canino junto a Juliana, ejemplar que se especializa en la detección de drogas y armamento.
Ambos coinciden en que formarse cerca de la familia es una oportunidad. «Significa acercar oportunidades a muchos jóvenes que tienen vocación de servicio», afirma Escobar.
Hacia la autonomía institucional y la acreditación
Más allá del edificio, que implica el traslado físico hacia Talcahuano, Cecapro apuntan a un cambio de fondo.
El cambio de ubicación geográfica, explica el director, «es en esencia un paso hacia la autonomía institucional». Un proceso que además busca mejorar la calidad educativa, fortalecer la vinculación con el medio y avanzar hacia una futura acreditación.
El resultado esperado es contar con agentes policiales con una alta formación de calidad: Técnicos de Nivel Superior en Labores Investigativas y Control Migratorio. Profesionales capacitados para entregar apoyo a la investigación policial en todo el territorio nacional.
«Necesitamos formar agentes policiales integrales que tengan las mejores capacidades, para apoyar los distintos procesos investigativos a nivel nacional, que nos permitan enfrentar un crimen organizado transnacional que no respeta fronteras”, sentencia Zamora.
Recuadro (datos contexto)
Inicio: Febrero 2027
Ubicación: Talcahuano, Región del Biobío
Cupos 2027: 250 postulantes aceptados
Duración carrera: 2 años
Título: Técnico de Nivel Superior en Labores Investigativas y Control Migratorio
Cargo: Agente Policial
Modalidad: 1° año: Internado. 2° año: B-learning + práctica
Infraestructura: 3.450 m2 terreno. 2.781 m2 construidos. 3 niveles
Postulación femenina actual: 35%
Malla: 46% práctica. 23% Operaciones Policiales. 23% Control Migratorio
Fuente: Dirección Cecapro, PDI. www.cecapro.cl





























