
Tras casi un año de trabajo conjunto y con la participación de autoridades regionales, representantes de CORFO, casas de estudio, empresarios y actores del ecosistema regional, se desarrolló en la Universidad Autónoma de Chile la presentación oficial de la Mesa Regional de Innovación y de su proyecto piloto Radar 360. La iniciativa acompañará durante los próximos tres meses a seis empresas de La Araucanía en sus procesos de innovación y desarrollo.
La actividad marcó un hito para el ecosistema regional, al reunir por primera vez en una misma instancia a la academia, los servicios públicos y la industria privada bajo una metodología estructurada y liderada por facilitadores universitarios.
Trabajo colectivo
El Dr. Rodrigo Cancino, jefe de I+D+i en Eagon Lautaro y presidente de la mesa, explicó que este lanzamiento es el resultado de cerca de un año de trabajo colaborativo. “Queremos que la mesa sea una instancia que llegue a cosas reales”, afirmó. Asimismo, detalló que las empresas participantes fueron seleccionadas entre cerca de 30 postulantes, considerando sus características, el conocimiento previo sobre ellas y el interés manifestado por cada una. “El plazo estimado de trabajo con esta metodología es de no más de tres meses, tras los cuales las propias empresas e instituciones asumirán un rol colaborador activo”, agregó.
La metodología Radar 360 será conducida por facilitadores de la mesa, quienes acompañarán a las empresas seleccionadas durante todo el proceso, asegurando un trabajo colaborativo y permanente.
El MSc. Víctor Sierra Lucero, director de Innovación y Transferencia de la Universidad Autónoma de Chile, destacó el rol que asume la institución en esta iniciativa. “Para nosotros, este es un paso concreto en la misión de vincular la universidad con el desarrollo territorial. La Mesa Regional de Innovación no es solo un espacio de discusión; es una plataforma donde el conocimiento académico se pone al servicio de los desafíos reales de las empresas de nuestra región. Estamos comprometidos con que este piloto entregue resultados tangibles y se proyecte como modelo para futuras iniciativas”, sostuvo.
Desde el ámbito público, el director regional de CORFO, Henry Leal, valoró la articulación entre los distintos actores. “Esta mesa de innovación es muy importante y debe integrar a las universidades regionales, el mundo privado, los servicios públicos y también a empresas consolidadas que sirvan de referente para quienes están en etapa de expansión”, indicó. Asimismo, subrayó que el propósito es “generar innovación y detectar brechas y oportunidades que permitan ser más competitivos”.
Por su parte, la seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de La Araucanía, Saray Salazar, destacó el aporte de la iniciativa al desarrollo regional. “Es necesario seguir potenciando a las empresas y a las PYME para fortalecer la producción regional”, señaló, relevando además la importancia de apoyar a los nuevos emprendimientos de La Araucanía.
Empresas protagonistas
Las empresas seleccionadas para este piloto fueron Surpol, Agrícola Amankay, Industrial y Forestal Zipoforex, Productos Lácteos de Lavinia Schofield, Metalúrgica Hund y Comercial Schneider.
Josefina Chahín, gerente de una de las empresas participantes del sector vitivinícola, manifestó su entusiasmo por este proceso. “Nos interesa contar con herramientas que nos permitan innovar y también apoyar a otros productores de la región”, comentó. Además, destacó la experiencia previa de trabajo con universidades, especialmente en la búsqueda de soluciones para el control de hongos, y señaló que esperan que esta participación les permita acceder a nuevos proyectos y fortalecer su aporte al rubro vitivinícola regional.
En tanto, Pedro Palma, gerente de Planta de Zipoforex -empresa dedicada a la mueblería industrial, exportación, secado de madera y fabricación con tecnología CNC-, destacó el valor del vínculo construido con el ecosistema de innovación local. “Esta trilogía entre universidad, Estado y empresa privada permite que crezcan las empresas, el país y también las universidades, al unir estos mundos”, sostuvo. Asimismo, precisó que la innovación ya forma parte esencial de su negocio, el que actualmente exporta muebles a Perú y México y trabaja en el desarrollo de maderas con mayor valor agregado, resistentes al fuego y a la humedad.
Los resultados de este piloto, esperados en el corto plazo, buscarán demostrar que la colaboración entre academia, Estado y empresa privada no sólo es una aspiración, sino también una herramienta concreta para impulsar el desarrollo de La Araucanía.