Por Aaron Ríos Morales

Detrás de cada estudiante hay una historia distinta. Hay quienes encuentran en la escuela un espacio para aprender, crecer y desarrollar sus talentos. También están quienes enfrentan dificultades que muchas veces pasan inadvertidas para los adultos. Por eso, si queremos acompañar mejor a nuestras niñas, niños y adolescentes, el primer paso es conocer su realidad.
Con ese propósito, más de 15 mil estudiantes de segundo medio, pertenecientes a 193 establecimientos educacionales de las 32 comunas de La Araucanía, están participando en la Encuesta Juventud y Bienestar 2026, iniciativa impulsada por el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol, SENDA, en coordinación con el Ministerio de Educación. El proceso de aplicación se extenderá hasta el 14 de agosto, permitiendo recoger información sobre bienestar emocional, relaciones familiares, convivencia escolar, uso del tiempo libre y factores de riesgo y protección asociados al consumo de alcohol y otras drogas.
La principal fortaleza de esta encuesta es que no busca evaluar el desempeño de un establecimiento educacional ni emitir juicios sobre sus estudiantes. Su verdadero valor está en entregar evidencia para comprender mejor la realidad de cada territorio y orientar acciones preventivas pertinentes, fortaleciendo el trabajo que desarrollan las comunidades educativas, los municipios y las distintas instituciones comprometidas con el bienestar de nuestros adolescentes.
Los resultados regionales de la última medición muestran señales alentadoras: el 76,6% de los estudiantes declara sentirse feliz y el 76,9% afirma estar conforme con su vida. Sin embargo, también revelan desafíos que no podemos ignorar. Un 15,8% manifiesta sentirse solo, un 14,1% señala haberse sentido triste o decaído casi todos los días durante la última semana y más de un 38,4% reconoce que le resulta difícil conversar sobre temas personales con sus padres o cuidadores. Detrás de cada cifra hay una oportunidad para fortalecer los factores protectores y generar respuestas oportunas desde las familias, las escuelas y las instituciones.
Como Ministerio de Educación y en el marco de los principios de nuestro Gobierno liderado por el presidente José Antonio Kast, sabemos que el plan Chile Aprende y avanza no solo implica recuperar aprendizajes. También significa fortalecer la convivencia, el bienestar socioemocional y el sentido de pertenencia de los estudiantes. En ese desafío, el trabajo conjunto con SENDA resulta fundamental, porque la prevención basada en evidencia nos permite tomar mejores decisiones y construir comunidades educativas más protectoras.
Cada respuesta de esta encuesta será mucho más que un dato. Será una oportunidad para escuchar a nuestros jóvenes y transformar esa información en acciones concretas que contribuyan a su desarrollo integral. Porque cuando conocemos mejor la realidad de nuestros estudiantes, estamos en mejores condiciones para acompañarlos, protegerlos y abrirles más oportunidades para construir su proyecto de vida.






























