
Con una activa participación de la comunidad, la Casa de Inclusión de Freire desarrolló un diagnóstico comunitario participativo orientado a recoger opiniones, necesidades y propuestas de personas en situación de discapacidad, sus familias y diversas organizaciones locales.
La iniciativa tuvo como propósito principal levantar información relevante para fortalecer las políticas públicas comunales en materia de inclusión, promoviendo además una participación activa y vinculante de la ciudadanía en los procesos de toma de decisiones.
Durante la jornada, los asistentes compartieron sus experiencias y plantearon distintas problemáticas y desafíos que enfrentan en su vida cotidiana, generando un espacio de diálogo abierto y constructivo enfocado en avanzar hacia soluciones concretas a nivel local.
En este contexto, Diego Naguil, coordinadora de la Casa de Inclusión de Freire, destacó la importancia de este proceso participativo, señalando que permitió conocer de primera fuente las principales necesidades de la comunidad, orientar de mejor manera las acciones municipales y avanzar en la construcción de una comuna más inclusiva y accesible para todos.
Por su parte, Juana Briones, presidenta de la agrupación Manos Amigas Radal, valoró la instancia, destacando que permitió identificar problemáticas comunes entre las organizaciones participantes. En ese sentido, subrayó la necesidad de generar mayores oportunidades laborales para personas en situación de discapacidad, especialmente jóvenes que egresan del sistema educativo y enfrentan dificultades para su inserción. Asimismo, relevó la importancia de avanzar en infraestructura inclusiva, señalando que aún existen brechas en accesibilidad, como la falta de rampas y veredas adecuadas para personas con movilidad reducida.
Junto con ello, indicó que también se evidenció la necesidad de contar con mayor apoyo profesional y acompañamiento para usuarios y sus familias.Desde el municipio recalcaron que este diagnóstico será clave para proyectar futuras iniciativas y fortalecer los programas existentes, reafirmando el compromiso de impulsar políticas públicas más equitativas y pertinentes.
Este proceso formó parte de una estrategia comunal orientada a consolidar una gestión inclusiva, donde la voz de la comunidad cumple un rol fundamental en la construcción de políticas públicas más justas y acordes a la realidad local.




























