
A un año de un trágico atropello con fuga ocurrido en enero de 2025, la familia de Luis Rigoberto Canemil Linares, conocido y querido vecino del sector como “el maestro Chiqui”, continúa a la espera de justicia. El paso del tiempo no ha logrado mitigar el dolor ni la sensación de abandono que enfrentan sus seres queridos, quienes aseguran que, hasta hoy, no existen respuestas claras por parte de las autoridades.
El hecho se registró el 23 de enero de 2025, en la ruta hacia Radal, comuna de Freire, cuando la víctima salió de su domicilio para buscar unas ovejas que se habían extraviado. En ese contexto, fue atropellado por un vehículo cuyo ocupante, tras el impacto, se dio a la fuga. De acuerdo con los antecedentes entregados por la familia, el cuerpo fue arrastrado varios metros y posteriormente abandonado en el lugar.
Pese al tiempo transcurrido desde el accidente, la investigación se mantiene en curso sin resultados concluyentes. Según relatan los familiares, el caso continúa en etapa investigativa, sin avances significativos que permitan establecer responsabilidades, lo que ha generado un sentimiento de frustración y desamparo.
Luis Rigoberto Canemil Linares tenía 44 años y era padre de cinco hijos, entre ellos un niño de corta edad.
Desde la familia recalcan que su demanda no tiene relación con compensaciones económicas, sino con la necesidad de verdad y justicia. Señalan que perder a un ser querido en estas circunstancias es un dolor irreparable y que la justicia es lo mínimo que esperan tras lo ocurrido.
Asimismo, destacaron el apoyo recibido por parte de vecinos y vecinas el día del accidente, quienes acudieron de manera solidaria para acompañarlos en uno de los momentos más difíciles. Ese gesto comunitario es recordado hoy como una muestra de humanidad y contención en medio de la tragedia.
A un año de la muerte de “el maestro Chiqui”, su familia hace un llamado a que el caso no quede en el olvido y a que las instituciones competentes avancen en la investigación, estableciendo responsabilidades y entregando respuestas concretas. La esperanza, señalan, es que la justicia llegue y permita, al menos, encontrar algo de paz.





























