
Con una activa participación de mujeres provenientes de distintos sectores rurales de la comuna, se está desarrollando en Pitrufquén un taller de aceites esenciales y cosmética natural, una iniciativa financiada con recursos municipales y ejecutada a través de la oficina municipal de información laboral (OMIL), orientada a fortalecer la autonomía, el aprendizaje y las oportunidades productivas de las mujeres rurales.
El taller surge a partir de una gestión impulsada por la mesa comunal de mujeres rurales, en coordinación con el municipio, y contempla un proceso formativo de 50 horas, distribuidas en diez sesiones, donde las participantes aprenden técnicas de destilación artesanal, elaboración de hidrolatos y producción de subproductos naturales como jabones, cremas, geles y pomadas.
Al respecto, la presidenta de la mesa comunal de mujeres rurales, Erika Barra Carrasco, valoró la concreción de este espacio formativo. “Este curso es un proyecto financiado con recursos de la municipalidad, no es un curso SENCE. Es una iniciativa que se traspasa desde el municipio a la OMIL y nace de una idea que veníamos gestionando hace tiempo, con el objetivo de contar con una capacitación para nuestras mujeres rurales”, señaló.
Barra explicó que en el taller participan 16 mujeres de diversos sectores de la comuna, entre ellos Mune, Millahuin, Carilafquén, Dalpin, Comuy, entre otros sectores, reflejando el carácter transversal e inclusivo de la iniciativa. “La mesa de mujeres rurales no pertenece a un solo sector, sino que representa a toda la comuna, y eso se ve reflejado en este taller”, agregó.
Uno de los aspectos más valorados por las participantes es el enfoque práctico y accesible del curso, que permite aprender a elaborar aceites esenciales utilizando herramientas disponibles en los propios hogares. “Aprendimos a hacer nuestro propio alambique con una olla a presión, sin necesidad de invertir grandes recursos. Eso abre muchas posibilidades para nosotras”, comentó la dirigente.
Desde el ámbito formativo, el relator del taller, Gustavo Baeza Rodríguez, destacó el entusiasmo y compromiso de las mujeres, así como el potencial del aprendizaje adquirido. “Ellas están aprendiendo a utilizar las plantas medicinales que tienen en sus campos y en sus casas, destilando aceites esenciales como eucalipto, menta o tomillo, y transformándolos en productos medicinales para sus familias y su entorno”, explicó.
El profesional agregó que este conocimiento no solo tiene un impacto doméstico, sino también una proyección económica. “Muchos de estos productos tienen un potencial de comercialización muy interesante. Las mujeres ya cuentan con experiencia en ferias y hoy están ampliando sus horizontes productivos”, señaló.
Desde la mesa comunal de mujeres rurales indicaron que este taller se enmarca en un trabajo sostenido en torno a la agroecología, el rescate de lo natural y la puesta en valor de los saberes locales. “Queremos potenciar en la comuna el uso de aceites esenciales y sus subproductos. Es un rubro que no estaba siendo muy desarrollado en Pitrufquén y que representa una oportunidad real para nuestras mujeres”, concluyó Erika Barra.