La Opinión de José Colihuil: ¿Tiene la ciudadanía la capacidad de incidir en las decisiones políticas?

José Colihuil Concejal de Freire

El voto en Chile es voluntario desde el año 2012. Desde entonces, la participación ciudadana se ha reducido. Y en estos últimos procesos eleccionarios de Mayo y Junio, la baja participación ha bajado a niveles históricos.

Pero, ¿qué pasa si va poca gente a votar?

¿Cual son las razones, por las cuales las personas deciden no ir a votar?

Y finalmente, independiente del resultado electoral, la pregunta al final de la votación para muchos será: ¿Cuánta gente participó para legitimar el proceso?

Si hablamos de razones, desde hace más de un año, muchos le atribuyen a “La Pandemia” el potencial de estropear una elección, pero a mi juicio, existen otros factores que también afectan la participación o las ganas de querer participar.

El sistema electoral vigente: que obstaculiza la real voluntad popular, de poder elegir a sus representantes, donde en muchos casos terminamos teniendo representantes que resultan electos gracias a los votos de la sumatoria de una lista y no gracias a sus propios votos, y en muchos casos los más votados incluso quedan sin posibilidad de acceder a un puesto de representación popular, causando desconcierto y justificada desconfianza del proceso mismo.

En el caso de nuestra región de la Araucania, la conectividad vial es uno de los factores también determinantes, debido a la dificultad de poder trasladarse, para muchas y muchos vecinos. Teniendo que recurrir constantemente a la práctica tradicional del “acarreo” que igualmente pueden afectar la libre determinación de quien decide participar a través de esa via, razón por la cual muchos prefieren restarse.

La precaria formación civica que existe en la ciudadanía en general, que finalmente nos lleva a dejar en manos de pocos el destino de muchos, mas allá de que exista el descontento social y la consigna antipartidista.

Finalmente, ¿Tiene la ciudadanía la capacidad de incidir en las decisiones políticas? A mi parecer, mientras menos participamos de éstos procesos, menor será nuestra incidencia en dichas decisiones. Por lo cual, más allá de coincidir en la idea de cambiar el sistema electoral y las malas prácticas, del duopolio político existente en el país; como ciudadanía organizada e independiente, debemos generar estrategias para asegurar esos cambios y generar redes que nos permitan fortalecernos desde nuestras bases y terminar con la verticalidad del poder.

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