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Enfermeros y enfermeras de la Red de Cuidados de Araucanía Sur refuerzan competencias para la atención segura de pacientes con agitación psicomotora

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Ante el aumento de la demanda por atención en salud mental, el Servicio de Salud Araucanía Sur desarrolló una jornada de capacitación dirigida a profesionales de enfermería de distintos establecimientos de la red asistencial. La iniciativa contempló la formación de monitores que replicarán protocolos de contención física segura en sus respectivos hospitales, fortaleciendo las capacidades de respuesta de la red.

En la Red del Servicio de Salud Araucanía Sur, durante los últimos años, se ha registrado un aumento sostenido de consultas de urgencia y de hospitalizaciones por problemas de salud mental. Según datos del DEIS-MINSAL, desde el 2022 al 2025, el aumento en consultas de urgencia fue de 15.694 a 20.757; esto es un 32% más. Mientras que el aumento en las hospitalizaciones fue del 54%; es decir, pasamos de 1.845 a 2.836, con un porcentaje promedio de variación anual de 18%. Este escenario ha planteado nuevos desafíos para los equipos clínicos, que requieren fortalecer sus competencias para responder de manera segura frente a situaciones de alta complejidad.

El referente de Procesos clínicos y Gestión del cuidado del SSAS, Juan Pablo Cárcamo Saldaña, explicó que esta estrategia responde a una realidad que hoy enfrenta toda la red asistencial. “Desde antes de la pandemia conocemos del aumento sostenido de la demanda en los servicios de urgencia y hospitalización, asociados a esta causa. En este contexto es que resulta necesario instalar y reforzar competencias en los equipos de la Red de Gestión del Cuidados de Araucanía Sur para el manejo de pacientes con dicha necesidad de salud”.

Una necesidad que trasciende las unidades de psiquiatría

Aunque tradicionalmente la agitación psicomotora se asociaba a unidades especializadas de salud mental, hoy puede presentarse en distintos servicios clínicos de la red asistencial. Por ello, contar con equipos preparados para abordar estas situaciones se ha convertido en una necesidad transversal para los establecimientos de salud.

El enfermero supervisor del Servicio de Salud Mental y Psiquiatría del Hospital de Pitrufquén, Gonzalo Alvial, comentó que «la demanda de pacientes con agitación psicomotora ha aumentado en toda la red. Buscamos que los equipos puedan replicar estas capacitaciones y realizar una contención física controlada, coordinada y profesional, evitando la improvisación y reduciendo las complicaciones asociadas a una mala contención», indicó.

La jornada contempló una etapa teórica sobre el manejo clínico de la agitación psicomotora y talleres prácticos donde los participantes, organizados en equipos, simularon distintos escenarios clínicos para aplicar los protocolos de intervención. Durante estos ejercicios contaron con el apoyo de enfermeros y técnicos en enfermería de la Unidad de Cuidados Intensivos en Psiquiatría (UCIP) del Hospital de Pitrufquén, quienes guiaron cada procedimiento y reforzaron aspectos relacionados con la coordinación, la distribución de roles y la seguridad de la atención.

La contención física como última alternativa

Alvial enfatizó que la contención física constituye una medida excepcional y que solo debe aplicarse cuando previamente se han agotado otras estrategias terapéuticas. Asimismo, destacó que el éxito de este procedimiento depende de la preparación y del trabajo sincronizado del equipo de salud.

«La contención física jamás debe ser un acto improvisado. Es un procedimiento clínico regulado por protocolos y normativa vigente que busca resguardar la seguridad y dignidad del paciente y del equipo de salud. Lo principal es la coordinación y que cada funcionario tenga claro su rol. Antes de recurrir a una contención física deben agotarse las medidas ambientales, la contención verbal y, cuando corresponde, el tratamiento farmacológico. Solo cuando estas intervenciones no logran controlar la agitación corresponde realizar una contención física coordinada», detalló.

Finalmente, Gonzalo indicó que los problemas de salud mental han dejado de ser de exclusividad de las unidades especializadas o de los servicios de urgencia generales: es un desafío transversal que puede emerger en cualquier dispositivo de la red asistencial o servicio clínico indiferenciado. “Contar con equipos entrenados y monitores locales en cada establecimiento descentraliza las competencias críticas, otorgando a cada hospital la autonomía, preparación y pertinencia necesarias para resolver crisis de manera inmediata en su propio territorio”, agregó el profesional.

A través de esta estrategia, el Servicio de Salud Araucanía Sur busca fortalecer las competencias de los equipos de enfermería, con buenas prácticas desde el manejo teórico hasta los distintos tipos de contención, garantizando siempre un mismo estándar de calidad, seguridad y equidad para todas las personas y en todos los establecimientos de la red.