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Docentes de Villarrica fortalecen sus herramientas pedagógicas a través de taller de música y desarrollo socioemocional

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Hace algunos días, en la comuna de Villarrica, se desarrolló el taller denominado “Música para el desarrollo emocional, social y creativo”, instancia formativa dirigida a equipos directivos y docentes de establecimientos educacionales municipales.

La actividad tuvo como principal objetivo entregar herramientas musicales que permitan fortalecer en los estudiantes habilidades emocionales, sociales y creativas, utilizando como base el trabajo desarrollado en el “Coro de las emociones” del Programa Educación Responsable.

LA MÚSICA COMO HERRAMIENTA PARA EL APRENDIZAJE INTEGRAL

Durante la jornada, los participantes reflexionaron en torno a la importancia de la música como un recurso pedagógico clave para el desarrollo integral de niños, niñas y jóvenes, comprendiendo su impacto en ámbitos como la expresión emocional, la convivencia y la creatividad.

Asimismo, se promovió la incorporación de estrategias prácticas para trabajar la música dentro del aula, facilitando experiencias significativas que potencien el aprendizaje desde una mirada lúdica y participativa.

En este contexto, el encargado comunal de convivencia educativa del DAEM Villarrica, Felipe Pino, destacó la relevancia de esta iniciativa, señalando que “actualmente son seis establecimientos municipales que están trabajando con el Programa de Educación Responsable, y en esta jornada estamos viendo cómo podemos vincular el aprendizaje socioemocional a través de la música”.

Asimismo, agregó que “en esta actividad están participando aproximadamente 10 establecimientos municipales, aprendiendo cómo a través de la música podemos trabajar habilidades sociales, emocionales y también cognitivas en los estudiantes”.

UNA EXPERIENCIA SIGNIFICATIVA EN LAS COMUNIDADES EDUCATIVAS

Desde las propias comunidades educativas, los docentes valoraron positivamente el impacto que ha tenido este programa en los estudiantes.

Así lo expresó la profesora de la Escuela Valentín Letelier, Raquel Mardónes, quien señaló que “ha sido un trabajo maravilloso, que a los niños les ha gustado mucho y también a la comunidad. Es un espacio donde ellos pueden expresar lo que sienten, de ahí el nombre del coro de las emociones”.

La docente agregó que esta iniciativa ha permitido integrar a estudiantes con distintas necesidades, destacando que “es una oportunidad maravillosa para incluir, sobre todo a los niños que presentan más dificultades de aprendizaje, quienes participan activamente y con mucho entusiasmo”.

Por su parte, la profesora Evelyn Cofré, de la Escuela Voipir de Ñancul, valoró la continuidad del programa, indicando que “llevamos tres años trabajando con este recurso y la verdad es que lo amamos, porque ha aportado significativamente al desarrollo de habilidades emocionales y sociales en nuestros estudiantes”.

Asimismo, destacó que “también permite fortalecer la sociabilidad, generar sentido de pertenencia y presentar un repertorio que involucra a toda la comunidad educativa”.

Respecto a este recurso, Felipe Pino explicó que “son seis establecimientos los que trabajan actualmente con el Coro de las Emociones, el cual es un recurso técnico pedagógico que, a través del canto coral, permite a los estudiantes desarrollar distintas habilidades socioemocionales”, agregando además que “se trata de un programa que cuenta con planificaciones estructuradas y que se implementa mediante tutores que acompañan a los docentes”.

Finalmente, el taller contempló un espacio de trabajo con docentes pertenecientes al programa, donde se revisaron los objetivos para el año 2026, se realizó la calendarización de acciones y se reforzó el uso de la plataforma para acceder a los distintos recursos disponibles.

FORTALECIENDO LA EDUCACIÓN SOCIOEMOCIONAL EN LAS AULAS

Este tipo de iniciativas forman parte del compromiso del Departamento de Educación Municipal de Villarrica por promover una educación integral, que no solo aborde los contenidos académicos, sino también el bienestar emocional y social de los estudiantes.

De esta manera, se continúa avanzando en la generación de espacios formativos que entreguen herramientas concretas a los docentes, fortaleciendo sus prácticas pedagógicas y contribuyendo a una educación más inclusiva, participativa y centrada en el desarrollo humano.