
Diversas autoridades del Gobierno Regional visitaron durante las últimas semanas el Liceo Agrícola El Vergel de Angol, donde conocieron un modelo educativo que integra formación técnico-profesional agrícola, patrimonio, cultura y vinculación con el territorio.
En un contexto donde la educación técnico-profesional debe responder a las nuevas demandas del desarrollo regional, el establecimiento recibió a la Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Saray Salazar; al Seremi de Hacienda, Francisco Fuster; al Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Samir Manukian; a la Seremi de Agricultura, María Teresa Fernández; y al Seremi de Educación, Aaron Ríos.
Durante el recorrido, las autoridades visitaron el Museo Dillman Bullock, los laboratorios, invernaderos y espacios de formación práctica agrícola. También compartieron con estudiantes y docentes, y participaron en una muestra cultural del pueblo mapuche organizada por la comunidad educativa.
En los encuentros con el director Manuel Gatica Venegas, el capellán Andrés Lagos Burgos y parte de la comunidad, se destacó el trabajo del liceo, que cuenta con más de un siglo de historia y desarrolla su labor en un entorno que incluye un museo de relevancia regional, un parque arbóreo y un fundo agrícola para la formación práctica.
«La educación técnico-profesional agrícola cumple un rol estratégico para La Araucanía. Hoy no solo formamos técnicos para el sector productivo; formamos jóvenes comprometidos con el desarrollo rural, la sostenibilidad, la innovación y la conservación del patrimonio natural y cultural», señaló el director Manuel Gatica Venegas.
El directivo agregó que el proyecto educativo busca integrar conocimientos científicos, formación práctica y valoración del patrimonio, para que los estudiantes desarrollen competencias técnicas junto con una profunda identidad territorial.
Las visitas reflejan el reconocimiento al aporte del establecimiento a la educación rural y abren nuevas oportunidades de colaboración entre instituciones públicas y la formación técnico-profesional, en un momento clave para los desafíos de desarrollo sostenible, seguridad alimentaria y el futuro de las comunidades rurales de La Araucanía.































