Columna de opinión: Avanzando un 10% (Por Martín Salazar)

Leí por ahí en redes sociales, disculpas por tomarlo, pero me pareció muy acertado, esta nación casi completa pide: ” 10% de humildad, 10% de Humanidad, 10% de solidaridad”…, pero también pedimos  el 10% de nuestra propiedad, ya que los fondos que están en las AFP, son del trabajador, al que le han descontado cada mes de trabajo, obligatoriamente y que en su mayoría no tiene para un APV, que en términos prácticos y simples significa simplemente sacar otro monto más al ingreso de cada trabajador para que su pensión sea menos baja más adelante. En los comentarios hechos allí en el senado quedó claro que no hay como defender un sistema obsoleto, pero más bien injusto absolutamente, para los trabajadores.  Las AFP no son sistemas de seguridad social, son sistemas de mercado que vinieron a castigar, a empobrecer y traer amargura a los ciudadanos.

Veámoslo práctico: un trabajador con sueldo mínimo percibe $320.500, de los cuales debe cotizar en AFP obligatoriamente el 11% (promedio aprox.), significa sacar alrededor de 35.000 a su sueldo, más el 7% de salud, es decir $22.000 menos de su sueldo, entonces el trabajador se queda con aprox., $263.000, sin mencionar con otros descuentos que pueden haber. Con esta miserable suma de dinero, una o un trabajador debe tener para vivir, con comer; subsistir un mes. Para mejorar las pensiones las mismas AFP sugieren una fórmula, el APV (ahorro previsional voluntario), que pretende seguir descontando a su sueldo voluntariamente, otro monto más para destinarlo a un APV. Yo no me atrevería siquiera a recomendarle a una madre jefa de hogar, o a un jefe de hogar, que saque de lo poquísimo que son los sueldos en nuestro país, para que mejore su jubilación, eso le corresponde al estado. Sin ahondar en las diferencias de ingresos por género.

A estas alturas está más que claro para todos que el modelo de las AFP es malo, no nos sirvió nunca, nos mintió y nos ha confinado a un mundo de precariedades justo cuando más lo necesitamos; en la vejez, cuando nuestra vida v productiva ya baja y vienen las enfermedades, ni para eso alcanzan nuestras pensiones. Nos engañó haciéndonos creer que el 2020 las jubilaciones serían iguales a nuestros ingresos mientras estamos activos, nunca fue así. Pero aun así hay defensores en las cúspides políticas que defienden el modelo, malo e injusto para el trabajador desde todas las miradas. Ya no queremos que se nos robe lo que hemos cotizado, porque además de ser baja, nula o pérdida de ganancias, también se esfuma al morir el cotizante antes de terminar de percibirla, sin poder cobrarla ningún familiar, porque si los hijos son mayores de 25 años, se pierde, así de simple. Recordemos que un trabajador debe tener entre 60 y 65 años. A esa edad la gran mayoría tiene hijos con edad superior a 25 años. Siempre a pérdida el trabajador cotizante.

Este miércoles recién pasado, el país completo estaba pendiente de aquello que se votaba en el senado, mientras partidos de derecha sembraban terror entre sus parlamentarios para evitar el apoyo a esta votación y otras publicaciones apuntando al veto presidencia, perpetuando riquezas para los de siempre y otros planteaban simpleza en la votación por la presión de la opinión pública y de redes sociales, sin pensar que son esas personas por las que hay luchas, ya que quienes tanto exigen, lo hacen por la tremenda necesidad que hay en todos los niveles. Está claro que un 10% no soluciona esta injusticia social para los trabajadores con pensiones insuficientes, pero trae una esperanza, que esta medida impacte al gobierno y se proponga dar un giro y realmente promover un sistema que asegure mejoras a sus ingresos al momento de jubilarse, aunque escuché muchas veces en el senado de aquellos de derecha que finalmente apoyaron, ”esto es por una situación excepciona, por la pandemia” , pero es más que yo creo yo,  es justicia, ya que con pandemia o sin pandemia el país ya estaba sufriendo y sufriendo mucho. Por eso yo espero que esto termine, que pronto veamos caer este sistema perverso que se aprovecha de los dineros de los trabajadores. Mi gente, mi pueblo con convicción, respeto, pero con todo el Newen de esta linda tierra, para unirnos, para seguir esta lucha contra las desigualdades, que mi compromiso seguirá por el bien común de toda mi gente, desde donde esté mi trabajo hoy o mañana.

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