Columna de opinión: Medidas para enfrentar la crisis

Patrick Casanova T.
Experto en comunicación política

He mencionado en publicaciones anteriores que La Araucanía sufre 3 pandemias: El coronavirus, la crisis económica y el narcoterrorismo. Y muchos hablan y se quejan de los efectos, pero pocos se atreven a proponer medidas para enfrentarlas.

Me referiré esta vez a como salimos de la crisis económica. Entendiendo, a priori, que parte responsable de esta es el narcoterrorismo que ha obligado a cerrar pymes y emigrar a grandes empresas porque los daños, provocados por grupos narcoterroristas como la CAM, han sobrepasado su capacidad para sobrevivir. Con esto afirmo que no se puede pretender controlar la crisis económica si no se restablece el estado de derecho con todas las herramientas que la ley establece, incluyendo la acción militar.

En el supuesto de que se controlen y desaparezcan estas plagas de ratas que nos infestan, debemos pensar en medidas que incentiven la inversión en la región y que provean nuevos puestos de trabajo, así como oportunidades de negocio para emprender.

Por mas que se puedan retirar parte de los fondos ahorrados en la AFP, se entreguen bonos o se otorguen créditos a tasa 0, todas son medidas parche que solo tienen por fin atenuar los efectos de la caída de los ingresos y la inestabilidad laboral en el corto plazo.

Es momento de políticas más agresivas. Medidas como eliminación de servicios públicos innecesarios, programas irrelevantes y sin un impacto real en la población, descentralización real de los recursos públicos para usarlos inteligentemente y de acuerdo a la realidad de cada región; Reducción de salarios a los altos cargos y eliminación del PMG (programa de mejoramiento de la gestión) que en buen chileno es pagarle un bono cada 3 meses a los funcionarios públicos a contrata y planta por hacer el trabajo que deberían hacer de todas maneras en su descripción de funciones y que, como dato, le costo el año 2017 al Estado 90 mil millones de pesos.

Medidas como estas ayudarían a mitigar en parte el eventual déficit fiscal que implicaría aplicar medidas económicas como la disminución del impuesto a la renta y al IVA. Eso pone efectivamente mas plata en los bolsillos de las personas e incentiva a su vez el gasto.

Al final del día, las personas de bien no buscan que el Estado les provea lo que necesitan, solo quieren poder ganarse el sustento con su propio esfuerzo, pero con la cancha pareja.

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