Pitrufquén: Columna de opinión por el concejal Martín Salazar

Hay sirenas que espantan y hay sirenas que traen esperanza. Las papay de mi tierra no se merecen el trato y la marginalidad, el oprobio de quienes encienden balizas de seguridad, de orden y patria, es su lema, pero no maltrate y persigan a quienes solo quieren sobrevivir, entregar el producto simple y sano que viene la la ñuke mapu. Mi piuke se llena de dolor al ver a mis pu lamgen en Temuco agredidas y vejadas en completa desventaja y abuso de autoridad. Agradezco una vez más las gestiones y el trato que nuestro alcalde brinda a cada habitante de Pitrufquén, pero la especial deferencia que ha mostrado con nuestra gente, con nuestro pueblo mapuche.
Cada vez que suenan las sirenas en el norte, en el sur o en el centro de nuestro territorio sentimos el pecho apretado, pero también abrigamos la esperanza de que nuestros “chicos buenos” lleguen y logren apagar el fuego o rescatar al accidentado. Lo vivimos varias veces en nuestras vidas, pero en nuestra comuna azotada por incendios a gran escala el 2019, al igual que muchas otras zonas, todos nos unimos y confiábamos una vez más en aquel sonido de alarma que parecían decir: Aquí, aquí, aquí, ayuda aquí…
Hoy en medio de esta crisis mundial, otro de nuestros benefactores en peligro, nuestros amigos de siempre, héroes verdaderos en peligro, pero siguen en la lucha, a recordar que ellos son: Personal de salud, Personal de Educación y Bomberos de Chile.
Todos ellos han mostrado su altruismo y compromiso con la ciudadanía, porque no han parado, no se han detenido ni por el Covid-19, con lo poco que tienen siguen en la lucha por salvar vidas, por educar especialmente en afecto, seguridad y contención, sin embargo, tremenda Paradoja, han sido fuertemente atacados por la indiferencia, el descriterio y el desacierto.
Personal de Salud, lo reitero; sin equipamiento personal, ni hospitalario para enfrentar lo que se sabía venía a ser combatido directamente por ellos. Bien lo sabemos los del Wallmapu que perdimos a la primera funcionaria de salud, quien murió en la indiferencia de las autoridades, que sí tuvieron cara de dar las condolencias públicas, aun cuando no le prestaron mayor ayuda a ella ante los primeros síntomas, ni a su modesta familia que convivía con el dolor de ver luchar casi sola a su madre y darse cuenta del abandono sanitario, médico y social en que estaban y aún están. El pueblo haciendo una rifa para ayudarla. Lorena, sigue luchando en el corazón de cada auxiliar, guardia de seguridad, enfermera/o, paramédico/a, doctor/a, de los hospitales.
Profesores, profesionales que han transformado sus hogares en centros de trabajo sin horario, que colaboran con la ciudadanía cada vez que se le requiere. Hoy, pasando largas horas adecuando material, porque hay alumnos en desventaja física, social, emocional y otras minucias de los estudiantes que solo un profesor sabe y que hoy los padres debemos reconocer cuánto valen su paciencia y resiliencia, al ser capaces de trabajar en medio no de esta crisis en especial, sino de la crisis constante de tantos hogares y familias que ni se dan cuenta de cómo sus hijos liberan el dolor y la preocupación allí el colegio, cuyo personal, de alguna manera les apoya, les contiene y aguanta la crítica más dura de las mismas familias que reciben su apoyo. Porque es verdad amigos, vecinos, son ellos el personal de los colegios, quienes reciben la gran mayoría de las confesiones del dolor interno de nuestros hijos, ese dolor que a nosotros, en muchos casos no se atreven a contarnos y a pesar de eso, ellos mantienen seguro el secreto más oscuro de muchas familias que sus alumnos les han confesado.
Bomberos, 132, imagen mental de auxilio. Sentimiento de ayuda, fuerza, tenacidad y valor impagable para casi todos, pero para nuestro presidente hoy no tiene mayor importancia, para él parece que no es una institución de ayuda a la comunidad, es una fuente de recursos. Sí, puesto que se hará una rebaja al presupuesto destinado a Bomberos, según consta en el trámite de Toma de Razón del Decreto N°707 de Hacienda de fecha 30 de abril del presente año, mediante el cual se materializa una rebaja del presupuesto de los Bomberos de Chile del año 2020.
No creo que exista un habitante de este territorio que no considere necesario apoyar la salud del país, aun cuando se hablaba de un sistema más poderoso del planeta, a pesar de esos rumores ilusos, consideramos innegable fortalecer esta primera línea de la lucha por el bienestar de nuestra gente, más no a costa de otro de nuestros héroes verdaderos, que ni siquiera es un servicio de administración pública, sino Voluntarios, una institución privada que insisto, voluntariamente presta servicio de utilidad pública gratuita a toda la gente, para lo cual el gobierno solo aporta recursos, que para el período 2019-2022 se acordó un 3% de aumento y ahora se pretende descontar un 7,86%. Algo aquí, diría el estudiante con mayor retraso en matemática o el paciente más enfermo; NO cuadra.
Como concejal veo con preocupación como nuestros bomberos ocupan cada tiempo libre en sus prácticas y tal como lo hacen casi todos nuestros héroes verdaderos, usando muchos de sus propios recursos implementan su equipo personal e institucional, no imagino la sensación de sentirnos más desprotegidos que lo que nos sentimos ya, en un gobierno que preocupado por la estabilidad económica del empresariado camuflado y no camuflado entre los encargados de gobierno y otros poderes del estado, que en el bienestar social.
Este territorio se enferma, sufre y arde y no hay recursos. Pero en la cima de la sociedad los camuflados y no camuflados que a nadie importaría dejar de ver o escuchar, con sus sueldos millonarios que solucionarían muchas de las necesidades del 98% de la población.
Escucho a mi gente, hasta el más humilde vecino, lamien o niño es capaz de mencionar estas soluciones:
-Recortar sueldos de Parlamentarios y des-asesores de gobierno, porque asesores no son. Un asesor de gobierno no enviaría a los niños de vacaciones en cuarentena, o pensaría de retornar las clases en medio del peak de la epidemia, o apoyaría los despidos masivos que alcanza a más de 800 mil trabajadores, para mantener ganancias de las empresas, entre ellas Cencosud que repartió más de 90 mil millones de pesos entre sus accionistas, que en esas condiciones y con la venia del estado se acogió a la ley de protección del empleo y ahora que a través de redes sociales han sido denunciados masivamente, se retractan, dejando tan a la vista los verdaderos interesases de gobierno. No, un asesor de verdad al menos trataría de maquillar las intenciones, o que promociona un seguro catastrófico para trabajadores independientes con una cotización del 0,4 % “que pagará el mismo trabajador” claro está, para no tener tanta crisis económica como ahora. Tampoco hablaría de un virus que muta posiblemente en una buena persona y que promociona una nueva “normalidad” que genera confusión y descuido de medidas de seguridad sanitaria poniendo en riesgo más aún la salud pública y que hoy lamenta la muerte de un menor de 13 años
-Disminuir la cantidad de parlamentarios, porque la ciudadanía hace mucho lo está solicitando.
-Dejar de gastar o ahorrar dejando de amortiguar las pérdidas de las empresas y bancos con el dinero del pueblo, ¡que usen ellas sus propios seguros!, como le han dicho a la clase trabajadora cuando los han despedido en estos días.
-Devolver para recuperar los 6.6mil millones de pesos de los tanques, guanacos y armas comprados, usando la garantía, porque no sirven para combatir el Covid (fueron comprados el 19 de marzo cuando ya se sabía sobre el virus y su impacto en la salud mundial)
-Hasta podríamos contar con el presupuesto de la Junaeb, ya que con una rifa en cada comuna nos alcanzaría para financiar las modestas canastas que se han entregado a cierto porcentaje de los estudiantes de los beneficiarios de la beca Junaeb (porque no llegó para todos). Sugerencia: De seguir necesariamente la JUNAEB a cargo de la alimentación, favor depositar en las cuentas RUT de cada apoderado el monto correspondiente y así asegurar que el esfuerzo de entrega y envasado no supere el aporte recibido, además de transparentar el monto destinado a cada niño y se ahorran la excusa de que su amiga, la “empresa” a cargo en la zona, no tenía stock, por eso demoró, por eso no era igual aquí que allá, etc. Esta solución me la comentó un estudiante de 5° básico.
Señores de gobierno, no dejemos sin el único apoyo estable que recibe de su parte a esta tremenda institución de asistencia voluntaria y gratuita, tan valorada y tan necesaria en todo tiempo, pero de manera especial en tiempos de crisis. Tan evidentes es esto que diversas agrupaciones de legisladores, tanto de oposición como del oficialismo, encendieron sus propias sirenas pidiendo revisar la medida y llamando a retirar la toma de razón, en la Contraloría General de la República
A Bomberos de Chile no se les toca, menos cuando hay una emergencia y ellos han recorrido nuestras calles sanitizando en sus horas de descanso, no una vez sino casi a diario, arriesgando sus vidas en medio de cualquier catástrofe para ayudar a sus vecinos o a quien lo necesite. Por ellos, por su importancia en la seguridad de nosotros mismos, ya que el común de las personas no tenemos para pagar seguridad privada a diferencia del sr. Presidente de la República y sus cercanos. Nosotros dependemos de Bomberos en muchos aspectos de seguridad real y agradecemos tremendamente su servicio desinteresado y trascendente. Chaltu may chongümkütralfe! Newentuleaymün pu wenüy! (Gracias bomberas/os! Fortaleza amigas/os!)

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