
Nuevos antecedentes en el caso de Francisca Millahual pusieron el foco en la declaración que entregó su tío, principal imputado por el crimen, quien sostiene una versión que choca con la investigación del ministerio público.
Se trata de Emanuel Ochoa, de 24 años, quien decidió declarar ante la Policía de Investigaciones (PDI) tras ser detenido, entregando su primer relato sobre lo ocurrido la noche en que murió su sobrina.
La versión del imputado por el crimen de Francisca Millahual
De acuerdo a lo informado por T13, en su testimonio, Ochoa asegura que la muerte no fue un ataque, sino un hecho accidental.
Según su relato, ambos estaban compartiendo en la casa cuando la joven comenzó a manipular un arma de fuego. “Entre a la casa, ahí vi a Francisca que estaba con otro amigo, estaban tomando vino y cerveza, además estaban fumando marihuana”, señaló.
El supuesto momento del disparo
Al otro día, el domingo, Ochoa y Millahual fueron a comprar vino y comenzaron a hablar de la vida. En esa conversación, la joven se habría abierto a revelar algunas emociones. “Comenzó a llorar, empezó a decirme que yo no era el único que ha sufrido en la vida”, aseguró el acusado.
Tras ir al baño, la habría encontrado con el arma.
“Esa arma era mía, comenzó a decir que era loca y empezó a jugar con el arma, apuntándose en el cuello”, relató.
“Le dije que parara, incluso me apuntó a mí… Ella se alejó de mí, se puso la pistola en el cuello y disparó cayendo al piso”, cerró.
Qué hizo el acusado después de la muerte de Francisca Millahual
El relato de Ochoa detalló las acciones posteriores a lo ocurrido con la joven estudiante de veterinaria:
Movió el cuerpo dentro de la vivienda
Se retiró del lugar sin dar aviso
Lanzó el arma cerca del río Cautín
Abandonó la ciudad y permaneció varios días oculto, sin contacto con la familia
Durante ese período, aseguró haber dormido en la calle, en una micro abandonada e incluso haber asistido a un culto religioso antes de entregarse.
La Fiscalía descarta su versión
La tesis del imputado es rechazada por el ministerio público, que sostiene que existen múltiples elementos que no coinciden con ese relato.
El fiscal del caso indicó que hay lesiones en el cuerpo que sugieren un forcejeo previo a la muerte de la mujer.
Hay otro antecedente que resultaría clave: no se encontraron restos de pólvora en las manos de la víctima.
Además, se investiga un posible contexto de violencia sexual previa, lo que reforzó la decisión de formalizarlo por femicidio.
Fuente: T13





























